La defensa de los derechos humanos, el papel de las instituciones internacionales y el valor del diálogo frente a los conflictos bélicos son los ejes centrales del libro Un comisario en el Consejo: Recuerdos en la bruma del olvido, escrito por Álvaro Gil-Robles, presidente de la Fundación Valores Democráticos. La obra, recientemente publicada por Ediciones Universidad de Valladolid en colaboración con el Instituto de Estudios Europeos, recoge el testimonio de Gil-Robles como primer Comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, institución creada en 1999 con el objetivo de velar por el respeto a los derechos fundamentales en el continente.
El libro fue presentado en el emblemático Círculo de Recreo de Valladolid en un acto presidido por la catedrática emérita de Derecho Constitucional Paloma Biglino Campos, y con la intervención del autor y de Francisco Fonseca Morillo, director del Instituto de Estudios Europeos. Esta presentación marca un hito no solo en la trayectoria personal de Gil-Robles, sino también en la reflexión europea sobre el papel de las instituciones supranacionales en la promoción y defensa de los valores democráticos.
A través de una narración cercana pero rigurosa, el autor guía al lector por los años fundacionales de la Oficina del Comisario, relatando las resistencias institucionales, las contradicciones internas y los logros alcanzados durante su mandato. Destacan especialmente sus intervenciones en situaciones de crisis humanitaria como la segunda guerra de Chechenia, así como en los conflictos de Kosovo y Georgia. Estas experiencias, vividas en primera línea, ilustran los límites de la diplomacia internacional y la importancia de la acción directa y comprometida en defensa de la dignidad humana.
La obra no se limita a la crónica política, sino que ofrece una reflexión profunda sobre los valores que deben sustentar cualquier sociedad democrática. Gil-Robles, jurista con una amplia trayectoria en el ámbito del derecho administrativo y los derechos fundamentales, reflexiona también sobre la figura del Defensor del Pueblo, institución que ayudó a diseñar en España y que defendió activamente tanto a nivel nacional como internacional.
Tras su paso por el Consejo de Europa, Gil-Robles ha seguido comprometido con la defensa de los derechos humanos, participando en procesos de mediación como los acuerdos de paz en Colombia, y actualmente al frente de la Fundación Valsaín – Valores Democráticos. Su libro no es solo un testimonio histórico, sino una llamada de atención sobre los retos actuales en Europa: la necesidad de mantener vivas las instituciones democráticas, de proteger los derechos frente al autoritarismo y de promover una cultura de paz activa y responsable.
Un comisario en el Consejo se presenta así como una lectura imprescindible para quienes deseen comprender el funcionamiento de las instituciones europeas de derechos humanos, el impacto de los conflictos armados sobre las poblaciones civiles, y el papel que aún pueden jugar el diálogo y la mediación en un mundo cada vez más polarizado. Con un lenguaje accesible y una narrativa envolvente, Gil-Robles logra acercar al público general una temática a menudo relegada a los círculos especializados, convirtiendo su experiencia en una herramienta de conciencia y formación democrática.


